Viajar con adolescentes

Viajar con adolescentes. Trucos imprescindibles para un viaje inolvidable

¿Tus hijos se han hecho mayores y te preocupa viajar con adolescentes? Hoy quiero contarte algunos trucos que te ayudarán a conseguir organizar un viaje de familia que convenza a tus hijos sin dudarlo. ¿A qué esperas para ponerte manos a la obra?

1.-  ¿Qué caracteriza a un adolescente durante esta etapa en la relación con sus padres?

Para responder a esta preguntas vamos a hacerlo en dos simples pasos:

Lo primero que hace falta hacer para responder a esta pregunta es remontarse unos años atrás y pensar en cuando tu eras adolescentes. ¿Serías capaz de hacerlo? 

Piensa en la época alrededor de cuando llegaste al instituto. En lo que pensabas de tus padres y en lo que realmente te parecía fascinante en ese momento. ¿Lo tienes?

Con la adolescencia, todos los chicos sufren una serie de cambios asociados a su desarrollo madurativo. Esto afecta a todo su cuerpo, tanto a nivel físico como mental. Es una época de crisis. Crisis como sinónimo de cambio. Tampoco debemos olvidar las relaciones sociales de los adolescentes

Cambia su cuerpo, su aspecto físico, su altura, su complexión y su masa muscular. La influencia de las hormonas sexuales empieza a hacerse evidente tanto en niños como en niñas. Seguro que entiendes bien los cambios tan bruscos que se ven en las emociones de los adolescentes

Además, es una época en la que los cambios cerebrales también son muy importantes. El cerebro se ve influenciado por todo esto y hace que los adolescentes tengan sensaciones nuevas. Buscan volver a conocerse y necesitan encontrar su sitio dentro de la sociedad. 

Igual que otros mamíferos, la llegada de la pubertad y la madurez sexual, se asocia a independencia y libertad. En la selva, cuando los leones llegan a esta fase de su desarrollo empiezan a ser independientes y a buscar su lugar. Los machos retan a sus padres por hacerse con el poder sobre la manada. Con todas las distancias, este tipo de situaciones tienen cierto reflejo en la conducta de los adolescentes en ambos sexos. 

A los adolescentes les fascina la idea de destacar entre sus iguales y convertirse en un líder. Una referencia con buena imagen social y autoridad sobre los demás. Esto prevalece de forma muy importante respecto a la necesidad de reafirmación por parte de los padres, que empiezan a verse como una autoridad que limita el potencial para conseguir esos objetivos. Puede sonar un tanto materialista, pero es así.

En un segundo paso, vamos a volver al momento actual. Ahora párate a analizar la situación de los adolescentes de hoy en día. Esa adolescencia que vivimos nosotros, se vive hoy 3-4 años antes de media. La sociedad ha cambiado mucho y lo que antes eran 16 años, ahora son 12. 

Hay una serie de cambios que parecen poco trascendentes pero que han ido afectando a todo este proceso

  • Las nuevas tecnologías ponen a disposición de los niños más información de la que nunca ha existido y lo hace mucho antes y con una enorme facilidad. 
  • El instituto empieza a los 12 años y no a los 14 con todo lo que eso conlleva aparejado. Es como cuando llegó el euro y lo que antes costaba 100 pesetas pasó a costar un euro de la noche a la mañana y a nadie le resultaba extraño porque todo era nuevo y necesit´bamos adaptarnos. Es una especie de trampa mental perfecta.
  • La alimentación y el desarrollo físico de los niños también ha cambiado y eso hace que los efectos de las hormonas sean evidente muy pronto en niños y niñas. Los niños de hoy son más altos y fuertes que los de hace 20 años. 
  • El acceso a hábitos no recomendables es muy sencillo. El alcohol y el tabaco empiezan antes y aparecen novedades como el vapeo, las cachimbas y muchas cosas más.   

La adolescencia es un momento de crisis para cualquier hijo. Los adolescentes pasan por una serie de fases muy importantes en muy poco tiempo. Ese proceso está caracterizado por cambios en casi todas, por no decir todas. las facetas de su vida.

Los padres necesitamos estar preparados para dar respuestas a todas estas necesidades. Si no se conocen por anticipados los riesgos, no seremos capaces de guiar a nuestros hijos por el camino más adecuado para ellos

2.- ¿Es posible sobrevivir unas vacaciones de verano con adolescentes en la familia? Qué consejos deberíamos poner en práctica como padres para hacer más llevadero este tiempo de descanso

Por supuesto. ¿Alguna vez has contado cuántos días tienen las vacaciones para tu hijo? Desde el 20 de junio hasta el 15 de septiembre son casi 3 meses completos

Esto supone 90 días. O lo que es lo mismo, 2160 horas de tiempo que organizar sin ningún tipo de manual de instrucciones. Todo, después de 9 meses de curso, que a pesar de los descansos, es una paliza para él. 

¿Te imaginas tener 3 meses de vacaciones al año todos los veranos? Supongo que no me daría mucho tiempo a aburrirme teniendo en cuenta las miles de cosas que tengo siempre atrasadas y por hacer. Aún así, es mucho tiempo para organizar. 

Piensa por un momento lo que le pasa la cabeza a un adolescente. Siempre sobrevalora lo que es capaz de hacer en una semana pero infravalora lo que puede hacer en un año. Los adolescentes no son muy hábiles para gestionar el tiempo. No lo hacen durante el curso y mucho menos aún en vacaciones. 

¿Y por qué te cuento todo esto cuando me preguntas sobre cómo sobrevivir a unas vacaciones en familia con un adolescente, o varios? Pues porque no hay nada más complicado de manejar que un hijo adolescente aburrido o contrariado porque las cosas no van como él quiere. 

¿Te suena? Malas caras, mal humor, malas contestaciones, poca o nula colaboración… Da igual que lo lleves de viaje de vacaciones al lugar más impresionante del mundo. 

Si él quería estar en casa porque unos amigos habían organizado una partida de FIFA o cualquier otra historia similar, estas perdido. Y no te digo nada si el mejor amigo de tu hijo es el móvil. Entonces estás perdido

Te voy a dar una serie de consejos que funcionan muy bien para conseguir unas vacaciones y hasta viajar con adolescentes con éxito. Eso sí, como todo en la vida, requiere algo de esfuerzo por parte de toda la familia. ¿Por qué?, por que supone planificar

  1. El secreto fundamental para organizar unas vacaciones en familia con adolescentes es planificar: Sí, sé que no es una palabra muy sexy pero es la clave. Nada de sorpresas, nada de imprevistos de última hora, nada de cambio de planes. 
    1. Más vale prevenir que curar. No olvides que tu hijo planificará sus cosas o se adaptará a los planes de los colegas y tú serás la última en enterarse si no lo tienes previsto. 
  2. Esto enlaza directamente con el segundo punto. Esa planificación debe basarse en datos y hechos concretos. Debes conocer no solo los gustos de tu hijo para cuadrarlos con los tuyos, sino la situación concreta en la que estará esas vacaciones. 
    1. Tiene novia o novio, cómo ha ido el curso, qué expectativas tenía de las vacaciones… Es importante ir palpando todo esto durante el curso para saber por dónde tirar. 
  3. El tercer punto que te recomiendo poner en práctica es la negociación. Me refiero a que no te recomiendo planificar por tu cuenta el mejor viaje del mundo sin contar con la opinión de todos los miembros de la familia. Lo que para tí es una maravilla, a otro le fastidia el verano. 
    1. Desde el destino, hasta las fechas, pasando por las excursiones o visitas que vayáis a realizar. No olvides aclarar si podrán tener el móvil, la tablet u otros dispositivos electrónicos disponibles. Si los van a llevar, mejor acordar un horario de uso para que no pasen todo el día enganchados en vez de disfrutar de las vacaciones en familia

Hay muchas cosas más que podemos tener en cuenta pero si consigues dejar bien cerradas estas tres recomendaciones, tendrás ya mucho conseguido. 

3.- El tiempo de verano es un tiempo de descanso, pero cuando uno es adolescente también es tiempo de “descubrir” ¿Sería conveniente aprovechar esta época para hablar con ellos de temas: alcohol, drogas, sexualidad, redes sociales, etc, que a lo largo del resto del curso resulta complicado?

¿Te acuerdas de las 2160 horas que hemos calculado antes? Pues una parte de ellas debes usarlas para tiempo compartido con tu hijo. 

Si tenemos en cuenta el cálculo que hemos hecho, los adolescentes tienen 3h de vacaciones por cada hora de los padres. Una de las conclusiones que podemos sacar de esto es que una hora, es más valiosa para tí que para él. ¿Y qué significa eso? Pues que tendrás que ser tú el que activamente busque el tiempo para poder dedicarle a tu hijo en vacaciones. Será el que tenga menos disponibilidad. 

Esto debe ser parte de la dinámica habitual, no una excepción. Es evidente, que en verano puedes mejorar la relación con tu hijo porque hay más tiempo y menos presión. Todo la familia se encuentra más relajada en esta época del año. 

Otra de las conclusiones del cálculo de horas, es que el verano de los adolescentes se les hace realmente largo aunque digan lo contrario. Habrá muchas horas muertas en las que estén aburridos y sin saber qué hacer. Aprovéchalas para tí porque es el mejor momento para conectar. Buscando tiempo compartido en el que podáis intercambiar charlas, conversación… siempre de forma distendida o lúdica.  

Aún recuerdo cuando estaba en el instituto y al llegar la época de exámenes, mi padre me veía agobiado estudiando y se preocupaba. Algo que hacíamos juntos, y la mayoría de las veces a propuesta suya, era salir a echar unas partidas de billar a un centro cercano a casa. Éramos malísimos los dos y tampoco conseguimos mejorar mucho pero nos reíamos y hablábamos de muchas cosas. Eran momentos nuestros de confianza y un gran vínculo. A mi me servían para desconectar, para relajar la mente. Además, percibía esa preocupación de mi padre de forma muy cariñosa. 

Si consigues crear este tipo de entornos, tendrás una gran comunicación con tu hijo. Podrás hablar con él sin tensiones y abiertamente de las preocupaciones habituales de los padres. 

  • El consumo de alcohol por adolescentes es cada vez más precoz. Los niños de 12 años se emborrachan. 
  • Por mi consulta pasan niños de 14 años que fuman con el conocimiento de los padres. 
  • Las cachimbas se han convertido en la norma los fines de semana en muchas pandillas. 
  • El cannabis y la marihuana son algo percibido como de bajo riesgo entre los adolescentes. 
  • El uso de las redes sociales por los adolescentes está absolutamente descontrolado y sin apenas supervisión por parte de los padres. 
  • Las conductas sexuales de riesgo se han convertido en algo normal. 

Son temas reales del día a día que tu hijo se va a encontrar con una enorme facilidad en sus narices. Dale la información y las herramientas para que decida de una forma responsable y evite complicarse la vida con estos hábitos. El riesgo siempre está, pero está en tu mano reducirlo al máximo

4.- En relación al uso del móvil ¿Cómo deberíamos gestionarlo como padres?

Lo primero que debemos hacer para hablar de este tema es pensar en nosotros mismos. ¿Te has parado a analizar cuanto tiempo le dedicas al móvil cada día

Yo lo he hecho en alguna ocasión con la aplicación de mi smartphone y me he llevado más de un susto de tres pares de narices. Cuando lo haces, eres consciente de los enganchados al móvil que están los adolescentes. Si tu echas tanto tiempo, ¿Cuánto le saldría a ellos? 

El uso del móvil por parte de los adolescentes debe estar enmarcado dentro de una estrategia educativa global. No tiene sentido hacerlo de otra forma. Igualmente, debemos tener en cuenta cualquier otro tipo de dispositivo electrónico. Ya se trate de tablet, consola, ordenador o lo que sea. 

Las vacaciones pueden organizarse, si sigues las recomendaciones que hemos presentado, con periodos libre de dispositivos electrónicos

Puedes llegar a un acuerdo con tu hijo en el que le des un periodo de tiempo bien definido en el día para que use el móvil o la consola pero que no pueda tener acceso a ellos el resto del día. Además, tendrás que buscar alternativas de ocio y tiempo compartido con él en el tiempo restando. 

Estas son algunas recomendaciones concretas:

  • La consola no estará disponible sin supervisión. Eso significa que no podrá estar en la habituación del niño ni podrá usarla sin control antes de que te despiertes. Si hace falta que esté bajo llave, se pone. Es habitual en una consulta ver que los niños se despiertan temprano nada más que para poder jugar más tiempo a la consola. 
  • Nada de dormir con el móvil dentro de la habitación. Además de los efectos negativos que produce la luz para el sueño, muchos pasan hasta altas horas de la madrugada conectados sin control. 
  • Hay aplicaciones que permiten conocer el uso de los dispositivos
  • Los aparatos electrónicos no deben tener claves que los padres no conozcan. Tu eres el responsable de lo que haga tu hijo con el móvil y es tu responsabilidad supervisar el buen uso del mismo. De lo contrario, estás haciendo dejación de tus funciones 
  • Las condiciones de uso de este tipo de aparatos está en tus manos, no es una barra libre sin control para tu hijo

5.- Una vez que finalizan las vacaciones de verano ¿qué sensaciones, emociones, relaciones deberíamos haber podido modificar o mejorar en la relación entre padres e hijos?

Lo mejor que puede sentir tu hijo adolescente al terminar el verano es que ha sido espectacular. Es fundamental que los adolescentes terminen con la sensación de que ha vivido un periodo de relajación, tranquilidad y felicidad. 

¿Sabes lo que significa esto para tu hijo? Una sola cosa, sentirse bien consigo mismo y en relación a su entorno directo, tanto familiar como social. 

Nuestro objetivo como padres, es uno. Conseguir que nuestro hijo se desarrolló con total normalidad y siendo capaz de mostrar todo su potencial, tanto a nivel físico como mental. Para ello, el vínculo familiar, es una gran ayuda en el camino. 

También es importante mirar dentro de uno mismo. ¿Cuáles son tus sensaciones? ¿Qué emociones vives cuando compartes tiempo con tu hijo? ¿Qué objetivos te has marcado en tu papel parental?

No piense en esto como algo independiente. Tu hijo y tú sois uno en este camino. A veces no es fácil hacerlo juntos a corto plazo, pero a largo plazo, lo que realmente podréis valorar ambos será el tiempo compartido, la confianza, la seguridad y el amor.

Trata de desarrollarlo y ponle tanto empeño cada día como Carlos Moya, el copiloto de Carlos Sáinz ile ponía para que consiguiera arrancar el coche que se le paró a menos de 100 metro de la meta. Decía “Por Dios Carlos, trata de arrancarlo, trata de arrancarlo…” Yo te digo lo mismo, déjate la piel para conseguirlo

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Manuel Antonio Fernández Fernández
[email protected]

Director del Instituto Andaluz de Neurólogia Pediatrica | Ayudo a chicos con problemas neurológicos a desarrollar todo su potencial para alcanzar una vida plena y completamente satisfactoria.

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