divorcio tdah

El divorcio de los padres en el TDAH

El divorcio de los padres en el TDAH
5 (100%) 3 voto[s]

El divorcio de los padres en el TDAH es una situación cada vez más frecuente en mi consulta. Si quieres aprende de la experiencia de otras familias.

La verdad es que me está llamando la atención la frecuencia con la que están llegando a mi consulta hijos de padres separados, por eso he decidido escribir este artículo sobre El divorcio de los padres en el TDAH. La verdad es que a veces hay una buena relacióin entre ellos pero lo habitual es que sea todos lo contrario.

Si por gracia o por desgracia te encuentras en esta situación, déjame que te cuente diferentes experiencias de familias que han pasado por mi consulta para que saques tus propias conclusiones. También te ire haciendo algunas recomendaciones que han tenido buenos resultados en mis casos.

¿Por qué es más freucente la separación de padres en el TDAH?

Probablemente no haya una respuesta única para esto y no solo tiene que ver con el TDAH evidentemente. La sociedad que nos ha tocado vivir no tiene nada que ver con la que había hace tan solo una o dos generaciones atrás. Esto tiene muchas cosas buenas pero también muchas cosas malas.

En concreto, para los chicos con TDAH, el entorno familiar y la seguridad que proporciona una familia con una vida estable, la situación actual puede influir de forma negativa en la consecución de sus objetivos personales y sociales.

Dado que no soy sociólogo, no me voy a parar a analizar esos temas más allá de la líneas que te he comentado, pero sí me voy a centrar en explicarte las influencias del TDAH en esta situación

Los síntomas del TDAH en el adulto

Ya te he hablado en otros artículos sobre el TDAH en el adulto. En general me he centrado en las dificultades de atención, pero eso no significa que un importante número de los adultos con TDAH tengan elevados niveles de hiperactividad o impulsividad.

¡Un dato interesante para pensar!

Los estudios que han hecho sobre TDAH en presos, si, en las cárceles, dan unos resultados alarmantes. El 40% de los presos cumplen criterios de TDAH del adulto. Si, no me he equivocado al escribir ni tu al leer, 4 de cada 10 presos, lo tiene. Impresiona ¿verdad?

Esto no quiere decir que todas las personas con TDAH o muchas de ellas vayan a acabar cometiendo algún delito y en la cárcel, pero lo que deja claro es que hay una relación directa. ¿Por que? Pues porque un chico de 7 años con problemas de conducta e impulsividad es complicado de manejar en casa y en la escuela, pero si no se diagnostica y trata adecuadamente, cuando llega a los 18 años ya se ha metido en más de un problema con sus profesores, contigo, con los compañeros… así hasta que el problema es grave o lo tiene con la policía o la guardia civil.

Pues una situación similar se puede dar cuando todo ese conjunto de problemas se ve desde la perspectiva de la pareja (novio/a, mujer, marido…) de tu hijo/a. O dicho de otro modo, desde tu perspectiva si tu marido tiene TDAH y una situación similar a la que te he comentado.

Otra cosa son los problemas exclusivos de atención. Esto la verdad es que puede desesperar a cualquiera pero no suelen llegar a un nivel tan alto como para provocar problemas serios en la pareja. Pero te dejo una pregunta

¿Te acuerdas de la noticia que salió hace tiempo sobre el padre que se había dejado a su hijo en la silla del coche cuando fue al trabajo? ¿Se le olvidó, fue un despiste o que fue?

Sea como sea, una cosa es verdad, aunque sea de adulto, si hay un TDAH, hay que detectarlo y tratarlo, solo así se podrán evitar complicaciones no deseadas.

Las consecuencias del TDAH de los niños

Esta situación es muy habitual en mi consulta y por supuesto una de las más evitables. Se trata de familias como la tuya en al que una o dos personas tiene TDAH. Los padres por el motivo que sea, no son capaces de ponerse de forma conjunta manos a la obra para conseguir solucionar las dificultades del día a día.

Para este tipo de situaciones es para las que la formación e información es más importante. Estos artículos intentan ayudarte a poner orden con la menor dificultad posible. No es fácil, pero te prometo que se consigue.

 

Los padres sí están de acuerdo.

Esto es mucho más habitual de lo que te puedes imaginar. A pesar de que tu y tu marido estéis de acuerdo en el diagnóstico, en el tratamiento, en la terapia… surgen situaciones en el día a día que superan vuestra capacidad de aguante, la paciencia, el ánimo… y te hacen perder los nervios o no ser capaz de hacer las cosas bien.

Uno se lo reprocha al otro, y de una forma o de otra acabáis discutiendo sin motivo real. Ambos pensáis lo mismo peor no siempre es fácil hacerlo y pasar de la teoría a la realidad.

Normalmente estas desavenencias no suelen tener una entidad suficiente como para crear problemas serios entre vosotros y una vez pasada la situación, la resuelves fácilmente, pero en algunas familias, la repetición de estas situaciones es tan frecuente que acaba minando la moral de todo el mundo y lleva al distanciamiento progresivo.

Te voy a poner como ejemplo un chico que tengo en tratamiento desde antes de los 5 años. Es uno de los más pequeños que empecé a tratar hace ya unos años.

 

[sociallocker]

Desde el principio ha tenido una respuesta muy buena a la terapia y al tratamiento. Empezó tratamiento con Medikinet y la verdad es que ha ido evolucionando bien. Estos padres son de los más competentes que me he encontrado a lo largo de mi carrera.

Desde muy pequeño se dieron cuenta del problema y se pudieron manos a la obra. La intensidad de los síntomas ha sido siempre muy alta y por eso tuve que empezar el tratamiento desde pequeño. Para los padres y los profesores era prácticamente imposible poder trabajar con él. Incluso en atención temprana era imposible hacer nada.

Una vez empezado el tratamiento fue mejorando de forma progresiva la situación pero el cansancio de los padres es muy alto. La demanda de atención, supervisión, terapia, clases, deberes… es tan alta que muchas veces pierden un poco el norte y ya no saben si el chico está mal porque el tratamiento ya no hace efecto, porque ellos no pueden más o porque le da la gana. Esto hace que con mucha más frecuencia de la habitual discutan por la manera de afrontar estas situaciones del día a día. Son detalles, pequeñas situaciones, pero llevados al límite todo es más difícil.

[/sociallocker]

 

Esta familia no creo que tenga nunca un problema serio, pero te garantizo que tienen que hacer grandes esfuerzos para que la realidad no le supere.

Hay que evitarlo, hay que buscar alternativas y maneras de conseguir remar en el mismo sentido y de la misma manera. Nadie quiere discutir constantemente, busca maneras de hablar, poneros de acuerdo y evitar acabar separados. Todos queremos lo mejor para los hijos.

Los padres no están de acuerdo

Esto ya es otra historia y harina de otro costal. Cuando un padre y una madre no están de acuerdo sobre el tema del TDAH tenemos un problema serio. La experiencia con estos casos me ha hecho ver como la realidad es que no estar de acuerdo en algo tan importante como esto no depende solo del TDAH como tal, sino de una serie de desavenencias generales en la pareja. El tema del TDAH de tu hijo no es más que otro tema de discrepancia.

En ocasiones esto puede deberse a que el padre también tiene TDAH y esto le hace no percibir diferencias entre tu hijo y él. Además, si no reconoce su TDAH o piensa que a pesar de tenerlo ha sido capaz de tirar para delante sin problemas importantes, puede que rechace la idea de tratar al chico.

En este apartado te voy a contar una experiencia reciente.

 

[sociallocker]

Se trata de una familia que vino hace unos días a la consulta con un chico en edad escolar. La percepción nada más llegar a mi consulta es que la expresión facial del padre revelaba poca disposición. Durante la entrevista fuimos tratando los diferentes aspectos del hijo y tras realizarle las pruebas volví a hablar con los padres esta vez sin la presencia del chico.

Inicialmente el padre refería que el motivo de estar en mi consulta no es que él pensara que su hijo tenía un problema, sino que su mujer sí lo pensaba y eso les estaba produciendo dificultades en su relación. Realmente el esperaba que los resultados de la pruebas fueran normales y que la dificultad fuera del modelo de refuerzo educativo en casa que la madre realizaba con el chico para las tareas, deberes…

En cambio, los resultados de las pruebas mostraron un claro cuadro de TDAH. Una vez presentados los resultado, el padre reconoció la existencia del cuadro sin problemas, pero seguían pensando que la solución debía estar en mejorar el modelo de trabajo de la madre en casa.

Yo no estoy de acuerdo en eso porque es evidente que el chico, por mucho que se optimice el trabajo de la madre, no va a ser capaz de superar sus dificultades. Ahora mismo estamos en proceso de evaluación psicopedagógica para optimizar la intervención familiar pero no dudo en que el padre acabará siendo consciente de la necesidd real de su hijo. Este padre no lo hace por molestar, sino porque no está convencido. Lo único que necesita es información, tiempo y datos para darse cuenta y entonces, cuando tenga una opinión bien informada, plantearemos seguro que sin dificultad el tratamiento farmacológico.

[/sociallocker]

 

En este caso os he expuesto una experiencia positiva pero también tengo otra menos agradables. La verdad es que este tipo de situaciones son de las más complejas que se pueden dar desde el punto de vista familiar porque muchas de ellas acaban en los tribunales con peleas absurdas por cuestiones que realmente no son relevantes frente al bienestar del menor.

 

 

Las influencias del ambiente familiar

Hace unos años era muy frecuente que abuelos u otros familiares cuestionaran el diagnóstico o el tratamiento de los nietos… pero la verdad es que de unos años aquí, he encontrado un importante refuerzo para los padres en los familiares directos (abuelos, tíos..).

Como os decía antes, la evolución de la sociedad ha cambiado mucho. Ahora hay abuelos que no tienen más remedio que quedarse al cuidado de sus nietos mientras su hijos trabajan. Antes lo hacían por devoción pero ahora se ha convertido en una obligación. Ahora pasan más tiempo con ellos y con otro tipo de tiempo, más de trabajo que de diversión. Esto ha hecho que sean más conscientes de las dificultades que tienen sus nietos en los deberes, en la conducta…

La verdad es que la opinión de los abuelos en estos temas se ha convertido en fundamental, ayuda mucho y ellos mismos agradecen que los nietos estén en tratamiento. Hace que su relación sea mejor. Muchos de los abuelos tienen una edad en la que les resulta complicado controlar niños con TDAH y de esta forma, pueden disfrutar mejor de compartir cosas.

¿Cómo es un divorcio? ¿Cómo afecta a tu hijo?

Pues lo primero que tienes que tener claro es que un divorcio no es nada agradable ni para el que toma la iniciativa ni para la otra parte. Por supuesto, quien más tiene que perder y de hecho, más pierde, son tus hijos.

Esto no significa que haya que evitar un divorcio o una separación a toda costa, sino que una vez tomada la decisión o metida en este proceso, hay que gestionarlo con mucha prudencia para que las repercusiones sobre tu hijo sean mínimas

Diferentes posibilidades según quien tome la iniciativa

Evidentemente no es lo mismo decidir separarse que levantarse un día con la noticia de que tu marido te dice que se va de casa. Los tiempos, las sensaciones, las opciones a tomar…. pueden ser completamente diferentes.

El papel del niño en esta situación

Pues la realidad es que tu hijo en todo este proceso acaba siendo un espectador de una historia en la que realmente debería ser el protagonista principal. Todo el proceso debería crearse a su alrededor no por ser paternalista sino porque a él nadie le ha preguntado su opinión normalmente. No sobre la separación sino sobre otras cuestiones del día a día que son más importantes de lo que pensamos.

Sea como sea, la edad es un papel fundamental a la hora de enfrentarse al problema. No es lo mismo tener un bebé que un adolescente de 17 años.

Efectos según la edad

Niño preescolar

Si hay un hijo de menos de alrededor de 4-6 años, las consecuencias emocionales pueden variar mucho en función de la gestión que se haga de la situación por parte de ambos padres y de los entornos familiares. Aunque no siempre es fácil, es fundamental ser muy imparcial en el trato y en las conversaciones para no trasmitir sentimientos negativos hacia el otro a pesar de que tu misma los tengas. Esto es fundamental que se lleve a cabo por ambas partes y por todos los miembros de la familia para evitar complicaciones y reproches, tanto del otro como del propio hijo cuando crezca un poco.

Lo que necesito tu hijo es serenidad y estabilidad, y por eso preguntará muchas cosas al respecto de los cambios. y por qué no está, si va a volver…. ojo con las respuestas para ser coherente en cada momento.

Niño en edad escolar

Ente los 7 y los 14 años la situación ya es muy diferente. Aquí además de hábitos y rutinas, hay unos lazos emocionales conscientes muy importantes. También hay criterios y capacidad de decisión de tu hijo sobre algunos aspectos de su vida que aunque no sean firmes, deben tratarse con cuidado para no acabar manipulándolos.

Con estas edades los niños pueden ser muy volubles emocionalmente y su opinión puede verse muy incluida desde el exterior por regalos, mentiras… Hay que ser justos y honestos con la otra parte de la pareja para que la situación no aceb mal.

Adolescente

Los adolescentes son un mundo aparte. Es verdad que esta época de la vida entre los 15 y los 18 años es especialmente complicada para todos independientemente de que haya TDAH o no. La impulsividad propia de la edad y los cambios de rutina que rompen la serenidad que necesitan estos chicos para vivir gusto son demoledores para su evolución, su ánimo y su autoestima.

Aquí es elevado el riesgo de malas compañías, el abandono de la medicación, los problemas con la autoridad, el alcohol, el tabaco, los porros… La intervención psicológica o mejor dicho, la supervisión psicológica de la evolución de estos chicos es fundamental para evitar que se pierdan del camino correcto.

¿Y qué pasa con la relación de los padres tras el divorcio?

Pues de estas aguas vienen estos lodos. Con esto quiero decir que según se haya gestionado la separación así será la relación posterior. Aunque esto es así habitualmente, en ocasiones hay sorpresas y padres que han tenido una separación cordial acaban teniendo problemas serios y viceversa. Las vueltas que da la vida al fin y al cabo.

En Resumen

  • Una separación o un divorcio no son el mejor panorama para un chico con TDAH
  • Es fundamental plantear las necesidades del chico como el centro de todo el proceso
  • Hay muchos factores fuera de tu control que pueden afectar a tu hijo
  • Pero no seamos tremendistas, a pesar de las dificultades, los chicos no se traumatizan con tanta facilidad como puedas pensar. Gracias a Dios, el cerebro de un niño es muy capaz de superar conflictos y especialmente cuando se le da amor y estabilidad. Seguro que tú eres capaz de conseguir eso y mucho más. Ánimo

Recuerda

  • Si te ha parecido interesante
    • Dale a Me gusta
    • Compártelo con quien lo necesite en en Facebook, Twitter, Google, linkedin, Instagram…
  • Si además quieres tener consulta conmigo puedes hacerlo:

¿Te gustaría averiguar por qué tu hijo tiene problemas?

Descubre ahora mis guías gratuitas para despejar tus dudas

Si te ha gustado ¡Compártelo!

Comments

comments

Manuel Antonio Fernández Fernández
[email protected]

Director del Instituto Andaluz de Neurólogia Pediatrica | Ayudo a chicos con problemas neurológicos a desarrollar todo su potencial para alcanzar una vida plena y completamente satisfactoria.

No hay comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.